Dímelo, por favor.

¿ Por qué me molesta tanto no oír lo que espero de ti ?
Sé que cerré esa puerta y sin embargo sigo esperando que me digas
que continúa abierta, y encima, quiero que seas tú el que me lo diga,
ni siquiera soy capaz de preguntarlo yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario